
El editorial de Ernesto Tenembaum puso el foco en uno de los temas políticos y económicos más relevantes de los últimos días: el fallo judicial en Estados Unidos que favoreció a la Argentina en la causa por la expropiación de YPF. A partir de ese resultado, el periodista propuso salir de la coyuntura inmediata para abrir una discusión más amplia sobre cómo se construyen decisiones estratégicas en el país y qué lugar ocupa el Estado en áreas clave como la energía.
El análisis parte de una distinción entre el plano técnico y el político. Por un lado, destaca que el fallo evitó un costo millonario para la Argentina y validó la estrategia jurídica sostenida durante años por distintos gobiernos. Por otro, cuestiona el modo en que el presidente Javier Milei capitalizó el resultado, con críticas e insultos dirigidos a dirigentes opositores como Axel Kicillof. Para Tenembaum, ese tono no solo degrada el debate público, sino que impide reconocer matices en torno a una política de Estado que trascendió gestiones.
En ese marco, el editorial también revisa el proceso de expropiación de YPF y las discusiones que lo rodearon desde 2012 hasta hoy. Lejos de posiciones dogmáticas, plantea que el caso obliga a repensar ciertos consensos instalados, como la idea de que toda intervención estatal es necesariamente negativa. El desarrollo de Vaca Muerta aparece como un ejemplo central para evaluar el impacto de aquella decisión en el mediano plazo.
A su vez, Tenembaum advierte sobre el comportamiento de parte de la dirigencia política que, en medio del litigio, sostuvo públicamente posiciones contrarias a la defensa del país. Según plantea, ese tipo de actitudes responde más a disputas partidarias que a una mirada estratégica sobre los intereses nacionales. En ese sentido, cuestiona la falta de seriedad en el debate y la proliferación de consignas simplificadoras.
Finalmente, el periodista propone abrir una discusión más profunda sobre el modelo de desarrollo argentino, alejándose tanto de posturas ideológicas rígidas como de lecturas simplistas. El caso YPF, sostiene, ofrece una oportunidad para pensar con mayor complejidad el vínculo entre Estado, mercado y soberanía, en un contexto local e internacional cada vez más inestable.