
Ernesto Tenembaum dedicó su editorial a analizar el último dato de inflación y la respuesta del gobierno de Javier Milei, en un contexto donde las cifras oficiales vuelven a ubicarse por encima de lo esperado. A partir de ese escenario, planteó una mirada crítica sobre el rumbo económico y la forma en que el oficialismo interpreta los resultados.
Durante su análisis, Tenembaum cuestionó las explicaciones brindadas por el Ejecutivo frente a la suba de precios y señaló inconsistencias entre los datos y el discurso oficial. En ese sentido, incluyó referencias a las declaraciones del ministro de Economía Luis Caputo y del vocero Manuel Adorni, a quienes ubicó dentro de una narrativa que busca justificar los desvíos respecto de las metas planteadas.
El editorial también puso el foco en el impacto del ajuste sobre distintos sectores de la economía, con especial atención en la caída del consumo y la actividad. Tenembaum planteó que existe una tensión entre la teoría económica que guía al Gobierno y la evidencia empírica que muestran los indicadores actuales, lo que abre interrogantes sobre la efectividad de las políticas implementadas.
En esa línea, advirtió sobre los riesgos de sostener un programa sin revisiones, aun cuando los resultados no acompañan, y marcó la importancia de incorporar una mirada más cercana a la realidad cotidiana. Según sostuvo, el desafío pasa por encontrar un equilibrio entre los objetivos macroeconómicos y las condiciones de vida de la población.