
El editorial de este martes de Ernesto Tenembaum puso el foco en una serie de gestos y decisiones del Gobierno que reflejan una preocupante desconexión entre la dirigencia y la realidad social. Como punto de partida, el periodista mencionó la polémica generada por el festejo de cumpleaños de Karina Milei en la Casa Rosada, con la participación de la banda de Granaderos, y lo interpretó como un uso inapropiado de recursos del Estado con fines personales.
A partir de ese episodio, el conductor amplió la mirada hacia el funcionamiento del poder en la actual gestión, encabezada por Javier Milei, y cuestionó lo que describió como una lógica de privilegios y prácticas alejadas de las demandas cotidianas de la sociedad. En ese marco, también apuntó contra el vocero Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, a quienes acusó de difundir datos económicos sesgados para construir un relato optimista que no se condice con la percepción social ni con otros indicadores.
En el plano económico, Tenembaum analizó la discusión sobre el crecimiento y el consumo, y advirtió sobre el uso parcial de estadísticas oficiales. Señaló que la economía presenta señales contradictorias, con algunos sectores en recuperación y otros en caída, lo que configura un escenario heterogéneo y complejo. En ese sentido, cuestionó lo que definió como una estrategia de “selección de datos” para mostrar solo los indicadores favorables.
Finalmente, el editorial derivó en una reflexión más amplia sobre el clima social en la Argentina. Tenembaum vinculó la falta de ejemplaridad en la dirigencia con un contexto de creciente malestar, tensiones y episodios de violencia, especialmente entre jóvenes. En ese marco, planteó la necesidad de revisar el rol de las instituciones, la dirigencia política y las condiciones sociales que atraviesan a gran parte de la población.