
En su editorial por Radio Con Vos, Ernesto Tenembaum analizó la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados como una nueva muestra de fortaleza política de Javier Milei. Con el respaldo de aliados circunstanciales y una oposición fragmentada, el oficialismo logró avanzar con una ley clave que redefine la relación entre empresas y trabajadores.
Para el conductor, el dato central no es solo la media sanción en sí, sino el contexto en el que se produce: el Gobierno consigue imponer agenda, ordenar el Congreso y sostener iniciativa política en medio de un ajuste profundo. “El poder no es solo ganar elecciones, es poder hacer lo que uno quiere después de ganarlas”, sintetizó.
Reforma laboral y correlación de fuerzas
Tenembaum subrayó que el resultado en Diputados expone una oposición debilitada, con dificultades para articular una estrategia común frente al oficialismo. Mientras tanto, Milei amplía su margen de maniobra legislativa y consolida una narrativa de cambio estructural.
La reforma laboral apunta a modificar condiciones de contratación, negociación colectiva y costos asociados al empleo formal. Para el Gobierno, se trata de una herramienta necesaria para dinamizar el mercado laboral y fomentar la inversión. Para sus críticos, implica un corrimiento del equilibrio en favor de las empresas.
Dólar calmo, tensión social contenida
Otro de los puntos del editorial fue el factor económico como sostén político. Con relativa estabilidad cambiaria y un superávit comercial destacado en el inicio del año, el Gobierno logra amortiguar el impacto social del ajuste. Sin embargo, Tenembaum advirtió que la recesión, la caída del consumo y los conflictos sectoriales siguen latentes.
En ese marco, mencionó los efectos de la apertura comercial acelerada y los problemas en sectores industriales que enfrentan mayores dificultades para competir. La pregunta de fondo es si el nuevo esquema económico puede sostener niveles de empleo y producción en el mediano plazo.
Alineamientos internacionales y clima de época
Tenembaum también encuadró el rumbo político de Milei en una corriente global que vincula al mandatario argentino con líderes como Donald Trump y Viktor Orbán. Según planteó, más allá de matices, existe una sintonía en el discurso contra el “establishment”, la reivindicación de liderazgos fuertes y la confrontación cultural.
El interrogante de fondo
El análisis cerró con una pregunta abierta: ¿Hasta dónde puede sostenerse un modelo que combina ajuste fiscal, reformas estructurales y alta conflictividad potencial? Para Tenembaum, la clave no es solo la arquitectura económica, sino la capacidad política de administrar las consecuencias sociales.