
Un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos marcó un límite inesperado al poder de Donald Trump y abrió una discusión que excede la política norteamericana. En su editorial de hoy, Ernesto Tenembaum planteó que la decisión no es apenas un revés judicial, sino una señal profunda sobre el equilibrio institucional en la principal potencia del mundo. Y advirtió que sus efectos pueden sentirse también en la Argentina.
La Corte determinó que el presidente norteamericano no puede imponer aranceles generales sin la intervención del Congreso, limitando el uso expansivo de herramientas de emergencia económica que Trump había invocado para avanzar con su agenda comercial. La medida sugiere fuertemente que incluso un liderazgo fuerte encuentra límites cuando las instituciones funcionan.
Para Tenembaum, el dato político es aún más relevante que el jurídico. Trump, que construyó su figura en base a la confrontación permanente y la ampliación de facultades ejecutivas, aparece por primera vez verdaderamente condicionado. Ese condicionamiento, sostuvo, puede tener consecuencias directas en el escenario electoral estadounidense y en la percepción global de su fortaleza.
¿Cómo alcanza esta situación al Gobierno de Javier Milei? Su administración apostó a un alineamiento explícito con Trump como anclaje político y simbólico en el plano internacional. Si el liderazgo del exmandatario se debilita o pierde capacidad de acción, también se modifica el tablero externo en el que se mueve la Casa Rosada.
Tenembaum señaló que la política exterior argentina quedó atada a una figura específica más que a una estrategia de Estado de largo plazo. En ese marco, cualquier sacudón en Washington impacta en la narrativa oficial local y en las expectativas económicas. La estabilidad del dólar, la llegada de inversiones y el vínculo con organismos internacionales no son ajenos a la lectura que el mercado hace sobre la fortaleza política de Estados Unidos.
El editorial también conectó esta tensión institucional con el debate económico doméstico. Las advertencias de Domingo Cavallo sobre el atraso cambiario y la sostenibilidad del esquema actual muestran que el Gobierno enfrenta desafíos propios, más allá de lo que ocurra en el exterior. En ese contexto, depender excesivamente de un aliado externo puede volverse un factor de vulnerabilidad.
Además, Tenembaum trazó un paralelo con otros liderazgos personalistas en la región y recordó que las democracias se sostienen en la capacidad de sus instituciones para poner límites. La caída reciente del narcotraficante mexicano Nemesio Oseguera Cervantes (“el Mencho”) fue mencionada como ejemplo de cómo las estructuras de poder, ya sean políticas o criminales, pueden parecer invencibles hasta que enfrentan un freno estructural.
El fallo de la Corte estadounidense no clausura el liderazgo de Trump, pero sí introduce una variable nueva: la idea de que el poder no es ilimitado. Para Tenembaum, ese es el punto central. Cuando la principal democracia del mundo muestra que sus contrapesos funcionan, el mensaje trasciende fronteras.