
La masiva movilización del 24 de marzo en toda la Argentina dio pie a una lectura política de peso en tiempos de avance del negacionismo. En su editorial en Radio Con Vos, Ernesto Tenembaum interpretó la jornada como una derrota cultural para el gobierno de Javier Milei, al considerar que existe un consenso social “inquebrantable” en torno al rechazo al terrorismo de Estado.
Para el periodista, la multitud que colmó las calles no solo expresó una conmemoración histórica, sino también una reafirmación de valores compartidos por amplios sectores de la sociedad. En ese sentido, sostuvo que, a diferencia de otros conflictos históricos en el mundo, en la Argentina hay una mirada ampliamente mayoritaria sobre lo ocurrido durante la última dictadura, lo que limita los intentos de reinterpretación desde sectores oficiales.
En su análisis, Tenembaum cuestionó las lecturas que buscan relativizar los crímenes de la dictadura a partir de conceptos como “memoria completa” o la idea de una “guerra”. Según planteó, esas posiciones retoman argumentos propios del régimen militar y chocan con décadas de construcción democrática, atravesadas por juicios, políticas de derechos humanos y una narrativa social consolidada.
El periodista también se detuvo en el uso político de testimonios sensibles, como el de una nieta recuperada, para discutir la complejidad de las identidades atravesadas por la apropiación de bebés. Lejos de validar una mirada relativista, Tenembaum sostuvo que estas historias refuerzan la dimensión del horror vivido, al exponer las consecuencias humanas profundas del accionar represivo.
A lo largo de su editorial, el conductor repasó las distintas etapas de la democracia argentina —desde Raúl Alfonsín hasta los gobiernos kirchneristas— y destacó que, más allá de avances y retrocesos, nunca se había puesto en duda el carácter criminal del terrorismo de Estado. En ese marco, ubicó al actual oficialismo como una excepción que intenta reabrir discusiones ya saldadas en la sociedad.
Finalmente, Tenembaum valoró la movilización como una expresión de resistencia colectiva y una señal de que ciertos consensos siguen vigentes. A pesar de las divisiones políticas y sociales, consideró que el “Nunca Más” continúa siendo un punto de acuerdo fundamental, capaz de ordenar el debate público incluso en contextos de fuerte polarización.