
En su editorial en Radio Con Vos, Ernesto Tenembaum cuestionó con dureza el discurso económico del presidente Javier Milei y puso bajo la lupa los datos oficiales sobre crecimiento, pobreza y empleo. El eje de su crítica fue directo: ¿hay una mejora real de la economía o una construcción discursiva basada en comparaciones parciales?
El periodista se detuvo especialmente en la afirmación presidencial de que la Argentina creció un 10% en dos años. Según explicó, ese número surge de comparar puntas —diciembre contra diciembre— y no el promedio anual, que es el indicador que habitualmente utilizan los economistas para medir el desempeño real de una economía. La diferencia metodológica no es menor: cambia el relato sobre lo ocurrido durante el período.
Para respaldar su análisis, Tenembaum citó los datos del INDEC y señaló que, si bien puede haber señales de recuperación tras la fuerte caída inicial, eso no implica necesariamente un crecimiento sostenido ni homogéneo. En ese punto, planteó que el Gobierno elige la foto que más lo favorece.
La discusión se trasladó luego a la pobreza. Milei sostuvo en distintas intervenciones que millones de personas salieron de esa condición. El editorial, en cambio, advirtió que la baja debe leerse en contexto: los indicadores son semestrales y reflejan variaciones posteriores a un salto muy fuerte en los primeros meses de gestión. La pregunta que planteó Tenembaum fue concreta: ¿cómo se compatibiliza una mejora tan significativa con un escenario de caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo?
En materia de empleo, el análisis apuntó a la calidad del trabajo más que a la tasa de desocupación. Aunque el desempleo no haya registrado un salto dramático, crecen los puestos informales, los ingresos pierden contra la inflación y se multiplican las estrategias de supervivencia, como el trabajo en aplicaciones. Para el conductor, mirar solo la tasa general puede ocultar el deterioro estructural del mercado laboral.
El editorial también vinculó la fragilidad local con el contexto internacional. La tensión en Medio Oriente, la posibilidad de interrupciones en el suministro energético global y la volatilidad financiera agregan incertidumbre a una economía que todavía depende de factores externos para consolidar cualquier recuperación.
Más allá de las cifras puntuales, el planteo de fondo fue político: Tenembaum habló de una brecha entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de amplios sectores sociales. La discusión, sostuvo, no es únicamente técnica sino narrativa: qué números se eligen mostrar y qué realidad describen efectivamente.